Las sugerencias de esta página no sirven para todo el mundo: solo tú sabes lo que te viene bien.
Algunas personas no tienen ninguna gana de saber lo que les pasó ni de conocer a otros pacientes; otras querrán sumergirse muy, muy pronto en su diario de UCI y conocer a otros «pares», personas que también han pasado por la UCI; y otras necesitarán tiempo para hacerlo, a veces años. Cada cual debe encontrar lo que mejor le funcione para pasar página y seguir adelante.
Después de la UCI, tienes muchos motivos para sentirte vulnerable y angustiado:
Testimonio de Jean-YvesLa intensidad de la segunda vida
Es habitual sentir ansiedad y preocupación después de una estancia en la UCI. El tiempo te ayudará a superar estas emociones poco a poco, pero quizá algunas actividades te resulten útiles para mejorar tu estado de ánimo en el día a día.
Volver a una vida autónoma y enfrentarse al mundo fuera del hospital es una etapa que a veces genera angustia: puede ser útil pedir ayuda a tu entorno para que te acompañe en cada una de estas nuevas «primeras veces»:
Gestionar la carga mental Al principio puede costarte organizar tus días: puede que olvides citas o que no consigas pensar en todo como antes. Los pósits, la agenda y una libreta de notas pueden ser aliados muy valiosos. No dudes en avisar a las personas con las que tratas y pedirles ayuda: por ejemplo, pide que te recuerden una cita médica unas horas antes.
Orientarse, incluso en casa No es raro que, al volver a casa, te cueste encontrar tus cosas o recordar dónde las guardas. Quizá también necesites reorganizar los armarios para adaptarlos a lo que puedes alcanzar en tu estado tras la UCI.
Volver a usar los electrodomésticos Puede que tu cerebro haya hecho limpieza entre lo esencial y lo secundario... Quizá te quedes en blanco delante de la lavadora... Nada que internet no pueda ayudarte a resolver gracias a los muchos manuales de instrucciones en línea, pero también puede ser útil que un familiar te recuerde cómo funcionan tus aparatos
Salir de casa Sobre todo si vives en una ciudad, volver a salir a la calle o cruzar una calle puede resultar difícil las primeras veces. Puede que tus seres queridos no caigan en ello y que tú tampoco te lo esperaras. No dudes en tomarte tu tiempo y en pedir que no te dejen solo. Prevé también el tiempo de preparación: las cosas que tienes que llevar, pero también el tiempo que necesitas para sentirte preparado mentalmente.
Volver a la ciudad El entorno urbano, con el ruido, el tráfico, el ritmo acelerado y la cantidad de cosas a las que prestar atención (coches, semáforos, imprevistos, etc.), puede ser difícil de gestionar de golpe. Si es posible, intenta dosificar las primeras veces: salidas muy cortas, acompañado de una persona de tu confianza.
El transporte público Coger el autobús o el metro solo supone alejarse de casa y tener que gestionar los transbordos de una línea a otra: incluso un parisino curtido puede encontrarlo aterrador después de largas semanas en la UCI y con una confianza en sí mismo algo tambaleante. A algunos pacientes les resulta útil quedar con un familiar en el lugar donde tienen que hacer transbordo para sentirse más tranquilos.
Hacer la compra Volver a un supermercado grande puede desestabilizar un poco: las luces intensas, la música de fondo, los avisos por megafonía, la cantidad de pasillos en los que uno se pierde… Todo eso puede resultar desconcertante, agotador e intenso. ¿Quizá sea más sencillo empezar las primeras veces por tiendas más pequeñas, de barrio?
Conducir Por muy buen conductor que fueras antes de la UCI, es posible que la idea de volver a conducir te inquiete un poco. Según las secuelas cognitivas que puedas tener, o simplemente por la fatiga que deja la UCI, probablemente convenga tomárselo con calma, no ir solo las primeras veces y quizá pedir a un familiar que te acompañe para volver a practicar: al principio, por ejemplo, en un aparcamiento. Si nadie de tu entorno conduce, ¿por qué no recibir una o dos clases de conducción?
Entre las formas de recuperar la sensación de control sobre la situación, algunos pacientes sienten la necesidad de volver a hacer suya su historia, de comprender lo que pasó durante su estancia en la UCI, sobre todo en los periodos en los que estaban inconscientes o con su estado cognitivo (mental) alterado.
Para ello, hay varias posibilidades:
Preguntar a tus seres queridos Puedes preguntar a los familiares y allegados que estuvieron a tu lado durante tu estancia en la UCI
Tu diario de UCI En algunos servicios, los profesionales sanitarios animan a los familiares a escribir un diario de la hospitalización en la UCI: si ha sido tu caso, en esas páginas podrás encontrar mucha información útil
Lo que escribieron tus seres queridos A veces los familiares deciden por su cuenta escribir estos diarios, o llevan un diario personal, y quizá puedan compartir contigo algunas de esas páginas
Los chats de mensajería A menudo, el entorno de los pacientes de UCI crea un grupo en una aplicación de mensajería para mantenerse al día. Puedes pedir acceso a esas conversaciones, que te permitirán recuperar fechas y hechos
Hablar con el equipo Puedes pedir cita con el equipo de la UCI para que te expliquen lo que te pasó y cómo te trataron
Volver al servicio También puedes pedir visitar un box de la UCI, quizá el tuyo si está libre. Así podrás volver a ver el entorno con otros ojos
Consulta post-UCI Si tu servicio ofrece una consulta de seguimiento post-UCI, aprovecha esas citas para plantear tus preguntas
Tu historia clínica También puedes solicitar tu historia clínica a la dirección del hospital. Ten en cuenta que la historia clínica es una herramienta asistencial que no siempre resulta fácil de entender para quien no es del ámbito sanitario: si decides solicitarla, puede ser útil pedir cita con un médico para que te ayude a leerla
La red Second Life by 101 Si quieres compartir tu vivencia con otras personas que han pasado por la UCI, puedes registrarte en la red Second Life haciendo clic en el enlace de abajo
Cuando intentes volver a hacer tuya tu historia, date tiempo, expresa tus límites y respétalos. Detente cuando notes que las cosas se ponen difíciles. Volver a sumergirse en ese periodo puede ser duro, emotivo, angustioso: protégete, nunca hay prisa por volver a ese periodo. Podrás pedir otra cita más adelante si sientes la necesidad.
A veces es demasiado difícil superar la ansiedad uno solo. Lo que viviste en la UCI es una experiencia de estrés extremo, tanto para tu cuerpo como para tu mente. Necesitaste apoyo para volver a aprender actos sencillos como respirar, comer, beber o levantarte, y puede que todavía necesites fisioterapia. Piensa que tu mente también puede necesitar ayuda para recuperarse de esta dura prueba.
Si te cuesta librarte de tus angustias, si te cuesta dormir, si te cuesta recuperar la confianza en ti mismo, si sientes emociones negativas como la culpa, no dudes en pedir ayuda: tu médico de cabecera podrá responder a las dudas que te preocupen, escucharte y ayudarte o derivarte a un terapeuta adecuado para tu situación.
Nota: necesitar ayuda para cuidar tu salud mental no es ser débil, y menos aún cuando has pasado por lo que tú has pasado. Algunos estudios muestran que una estancia en la UCI es una prueba que puede compararse con lo que viven los soldados en la guerra. El ejército organiza programas de rehabilitación psicológica para los soldados que se han enfrentado a las situaciones más extremas. ¡Tú también tienes derecho a ello!
Mientras esperas una prescripción médica que te permita un seguimiento cubierto por el seguro, puedes recurrir al programa francés «Mon Soutien Psy» que te da derecho a 12 sesiones con un psicólogo al año.
La estancia en la UCI es una experiencia difícil y única, difícil de expresar, y no siempre es fácil hablar de ella con tu entorno, ni siquiera con los familiares que te acompañaron durante la estancia. Vuestras experiencias son muy distintas, y tu vivencia como paciente de UCI puede estar mezclada con recuerdos extraños y reminiscencias de sueños y pesadillas que parecen más reales que la propia realidad.
Por eso a veces es útil poder hablar de ello con otras personas que han pasado por la UCI. Ponerte en contacto con grupos de pacientes puede ser una buena forma de hablar libremente de ese periodo y de darte cuenta de que algunas de tus emociones y de tus recuerdos extraños son totalmente normales. Puedes preguntar en tu UCI si organizan este tipo de encuentros con expacientes.
La red social Second Life también te permite intercambiar experiencias con otros pacientes, con familiares de pacientes, lo que puede ayudarte a entender mejor lo que vivieron las personas que te acompañaron, o incluso con profesionales sanitarios de otros servicios. También encontrarás muchas entrevistas y las publicaciones del comité «Les REAnimés», un grupo de pacientes muy activo que te dará la bienvenida.
Testimonio de Marie ClémentineLas ganas de conocer a otros que pasaron por la UCI
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