Las visitas

Como la UCI es una unidad con una organización algo particular, por lo general tendrás que presentarte al personal de recepción al llegar a la unidad. El equipo asistencial te explicará algunos aspectos del funcionamiento de la unidad antes de indicarte la zona o la habitación (box) donde atienden a tu familiar.

En la UCI, los cuidados son numerosos y están organizados con mucha precisión. Por la comodidad del paciente y para respetar su intimidad, es posible que te pidan que salgas durante los cuidados.

La higiene:

Los pacientes de la UCI son especialmente frágiles, por lo que respetar las medidas de higiene es fundamental para evitar el riesgo de infección. En algunos casos, el paciente puede ser contagioso, y las medidas de higiene servirán también para protegerte a ti. Durante las visitas, te pedirán que:

Te laves las manos

Lávate siempre las
manos al entrar y al salir
de la habitación.

Evites cualquier
contagio

Evita las visitas de cualquier
persona que tenga una
enfermedad contagiosa. Ante la menor duda o el menor síntoma, ponte una mascarilla. 

No traigas plantas

Las flores y las plantas pueden llevar gérmenes inofensivos para las personas sanas, pero peligrosos para los pacientes frágiles ingresados en la UCI.

Mantener las manos limpias: las reglas básicas

La mayoría de los contagios (virus, bacterias…) se producen por «transmisión a través de las manos», es decir, los gérmenes pasan de una persona a otra a través de las manos contaminadas. Por eso es fundamental asegurarse de tener las manos limpias al entrar en la habitación de alguien frágil (y al salir de la habitación de alguien contagioso). Ten en cuenta que los pomos de las puertas y todas las superficies que tocamos entre todos deben considerarse «zonas sucias», por lo que hay que lavarse las manos después de tocarlas.

Siempre que las manos estén visiblemente sucias, hay que lavarlas con agua y jabón. La fricción de manos con gel hidroalcohólico puede utilizarse en manos visiblemente limpias, tantas veces como sea necesario. Para no introducir gérmenes en la habitación, conviene lavarse las manos al entrar y evitar al máximo tocarse a uno mismo (por ejemplo, la cara), o bien volver a lavárselas cada vez antes de volver a tocar al paciente. Por el contrario, si la persona a la que visitas es portadora de gérmenes, acuérdate de hacer una higiene de manos (jabón o gel hidroalcohólico) entre los momentos en que tocas al paciente o sus cosas y los momentos en que tocas otras cosas. Por supuesto, hay que lavarse las manos al salir de la habitación.

Llevar mascarilla: ¿por qué?

En el hospital hay dos tipos principales de mascarilla:

Las mascarillas quirúrgicas

Las mascarillas FFP2

La diferencia está en la capacidad de filtración y en la forma. La mascarilla quirúrgica retiene las «gotitas» y evita el contagio por partículas más grandes. La FFP2 solo se utiliza en caso de contagio por determinados virus cuyas partículas contaminantes son más pequeñas.

Hay dos motivos para llevar mascarilla: querer proteger al paciente de un posible contagio por parte de las visitas o, al contrario, proteger a las visitas de un posible contagio por parte del paciente. Si tienes síntomas como rinitis (moqueo), dolor de garganta, fiebre, síntomas digestivos, etc., es mejor que evites visitar a tu familiar, que está especialmente frágil. Si tienes la más mínima duda, pide una mascarilla antes de entrar en la habitación. Si tienes que llevar mascarilla, es fundamental que no te la quites en ningún momento mientras estés en la habitación. ¡Por una vez, nada de besos!

¿Y las batas?

Las batas sirven para proteger tu ropa cuando el paciente es portador de determinados gérmenes especialmente resistentes o, al contrario, cuando el paciente tiene las defensas muy bajas: en ese caso, la bata que llevas le protege de cualquier germen externo que pudiera haber en tu ropa.

Número de visitantes por habitación:

Aunque las visitas de los familiares son muy valiosas para los pacientes, conviene respetar los límites fijados por la unidad. Las habitaciones de la UCI son el espacio donde se acoge al paciente y a sus allegados, pero también un lugar de cuidados. La mayoría de las unidades fijan un número máximo de visitantes simultáneos por habitación por varios motivos: limitar el riesgo de que el paciente se contagie con gérmenes externos, facilitar la intervención de los profesionales en caso de urgencia o, simplemente, permitirles seguir prestando los cuidados en cualquier momento del día y, por último, evitar una sobreestimulación del paciente, que necesita descanso y tranquilidad durante su estancia en la UCI.

Testimonio de Katia
Pensar las visitas

Proteger la intimidad del paciente

Es importante pensar bien quién visitará al paciente: cualquier persona ingresada en la UCI se encuentra en una situación de gran vulnerabilidad y no necesariamente quiere que la vean en ese estado. Puede ser buena idea limitar las visitas a las personas más cercanas y de más confianza.

Además, los cuidados en la UCI hacen que, a menudo, los pacientes estén desnudos bajo un camisón ligero. Aunque los equipos asistenciales ponen mucho cuidado en preservar su intimidad, puede ocurrir que el paciente se mueva y se destape. Acuérdate de avisar de tu visita antes de entrar en la habitación para que podamos garantizar que se respeta el pudor del paciente.

Asimismo, por respeto a la intimidad del resto de pacientes de la unidad, te pedirán que no te quedes en los pasillos, sino que vayas a la sala de espera si te piden que salgas de la habitación del paciente. Si quieres llamar al equipo para que acuda junto a tu familiar, puedes usar el timbre del paciente, pero nunca ir a buscar a los profesionales a otra habitación.

Visitas de niños

Las visitas de niños a la UCI suelen estar permitidas, pero deben estar bien acompañadas. El niño tiene que haber expresado su deseo de visitar al paciente y el equipo debe prepararle: primero con explicaciones sencillas y después acompañándole en la habitación. También es importante volver a hablar con él después, para no dejarle solo con imágenes o sentimientos demasiado difíciles de gestionar. Ten presente que lo que impresiona a un niño no siempre es lo que impresiona a un adulto.

No dudes en llevar dibujos que tus hijos hayan hecho para el paciente: podrán colgarse en la habitación.

Más información sobre cómo acompañar a los niños que visitan la UCI.