Si los niños sienten la necesidad y la unidad lo permite, puedes llevarlos a visitar al paciente. Esta visita puede ayudarles a entender mejor la situación, a liberarse de algunos miedos imaginarios y también a prepararse para lo que vendrá después de la UCI, sea cual sea el desenlace: prepararse para un fallecimiento es un paso importante para que el duelo pueda hacerse en buenas condiciones, pero comprender la gravedad de la situación también les permitirá prepararse para una rehabilitación larga, un gran cansancio o las secuelas que pueda tener su ser querido, y así suavizar la transición.
Es importante que primero lo hables con el equipo asistencial y que se tomen precauciones para que el niño pueda prepararse para lo que va a ver, de modo que el impacto sea menor y la visita le resulte realmente de ayuda.
Los psicólogos de las UCI son un recurso muy valioso para acompañar estas visitas y ayudar a los niños a expresar lo que sienten.
Ten en cuenta que, a veces, la alteración del equilibrio familiar puede afectar a la alimentación y provocar carencias, o bien causar trastornos del sueño o cambios en los hábitos de sueño. A veces resulta útil ser un poco más flexible con las rutinas, por ejemplo dejar que duerman en la cama de los padres aunque normalmente no esté permitido.
Piensa también en informar de la situación al pediatra de la familia, para que te ayude a estar atento al resto de los hermanos del pequeño paciente.
Estos son algunos consejos para ayudar a los niños a afrontar esta prueba tan difícil:
– Explica la situación al niño con palabras que pueda entender; sé sincero y, a la vez, tranquilízale en todo aquello en lo que puedas hacerlo.– Intenta mantener en la medida de lo posible las rutinas diarias.– Avisa a la guardería, a la niñera, al colegio y/o a las actividades extraescolares de que un familiar está en la UCI.– Puede ser importante para el niño contar con un adulto ajeno al núcleo familiar con quien hablar, para poder expresarse sin sentir que añade estrés o tristeza a sus padres. – Ofrecer al niño un espacio en el que pueda expresar, con palabras o con dibujos, lo que ha entendido de la situación y lo que siente te dará la oportunidad de ajustar las cosas.– Al igual que en el caso de los adultos, el acompañamiento de un profesional formado (por ejemplo, un psicólogo) puede ser útil si al niño le resulta difícil sobrellevar la situación.
Detectar los síntomas de estrés o de malestar psicológico en un niño:
En los niños, el estrés o el malestar psicológico suelen expresarse de tres formas frecuentes:
¿Qué hacer?
Para saber más:
Detección de los síntomas de estrés o de malestar psicológico en el niño
Detectar un estado de estrés agudo en el niño y cómo ayudarle
Hablar del estrés postraumático con un niño