Un paciente ingresado en la UCI pasa a menudo por un periodo de coma, ya sea porque es necesario sedarle (dormirle) para poder tratar la enfermedad, o por un problema neurológico (enfermedad, traumatismo). Este periodo de coma, aunque en muchas situaciones es inevitable, hace que al despertar el paciente recuerde poco o nada de lo que ha vivido.
A esto pueden sumarse uno o varios periodos de confusión en torno al despertar, en los que el paciente puede presentar delirium y tener alucinaciones. Esto se debe a múltiples causas, como una infección grave, algunos medicamentos, la falta de sueño profundo o la alteración del ritmo circadiano (ritmo día/noche), entre otras.
Esta amnesia, conocida como la «laguna de la UCI», puede abarcar gran parte del ingreso en cuidados intensivos y resulta extremadamente desconcertante para el paciente: al despertar, vivirá las consecuencias de un ingreso que no recordará, o que recordará muy poco, a retazos, o a través de recuerdos de sueños, pesadillas o alucinaciones. Una buena forma de ayudar al paciente a volver a poner los pies en la tierra y a reapropiarse de su historia es escribir un diario de UCI.
Para los familiares
Tener a un ser querido ingresado en la UCI es causa de estrés, ansiedad y, a veces, depresión. Escribir un diario puede ayudarte a poner en palabras lo que sientes y a descargar el estrés, y además, si el diario se comparte con el equipo asistencial, te permite leer y releer los mensajes que escribe el equipo y así comprender mejor la situación, asimilando la información a tu ritmo.
Los familiares de los pacientes ingresados en la UCI a menudo se sienten impotentes para ayudar a su ser querido. El diario es una herramienta de eficacia demostrada y puede ser una tarea sencilla y extremadamente útil para tu familiar. También permite dejar algo junto al paciente, una presencia en papel, que le haga compañía cuando sus seres queridos no están.
Testimonio de Céline
El diario de UCI desde el punto de vista de los familiares
Escribir un diario para tu familiar también puede ayudar a los profesionales sanitarios a entenderte mejor si dejas algunos mensajes accesibles a todos. Puede permitirles comprender mejor la angustia de los familiares y responder mejor a ella. También puede ayudarles a detectar algunos malentendidos y a ajustar sus mensajes. El diario es además una buena forma de que los profesionales personalicen la atención: ¡a menudo es un cuidado muy gratificante!