Puedes dirigir tus posibles quejas directamente al personal médico y de enfermería que atiende a tu familiar, o pedir cita con los responsables del servicio (jefatura de servicio, supervisión de enfermería) para hablarlo. Además, cada hospital cuenta con un servicio de atención al paciente con el que puedes ponerte en contacto.
Un diario íntimo: lo ideal es que el diario de UCI sea un documento abierto a todos. Así, cualquiera puede escribir en él y también leer su contenido. Si quieres compartir con el paciente pensamientos íntimos, emociones privadas o comentarios que podrían herir a otras personas que escriben en el diario, no dudes en escribirlos en una hoja aparte y meterla en un sobre cerrado que podrás pegar en el cuaderno, siempre en la fecha del día, para respetar la cronología, que será importante para el paciente en su búsqueda de recuerdos. La aplicación Lifemapp Diary, segura y diseñada para ello, permite crear círculos de confidencialidad y escribir mensajes privados que solo podrá consultar el paciente.
Ten en cuenta también que un diario demasiado emotivo puede hacer que el paciente se sienta culpable (en particular, culpable de haber hecho pasar momentos tan duros a sus seres queridos) y dificultarle la lectura. Si sientes la necesidad de desahogarte, no dudes en llevar a la vez un diario personal donde puedas volcar todas tus angustias y emociones.
Una historia clínica: para respetar el secreto profesional, las entradas no deben incluir detalles diagnósticos precisos. Si el paciente lo necesitara, más adelante podría solicitar a la dirección del hospital su informe de alta, o incluso una copia de su historia clínica, y, si lo desea, pedir cita con un médico del servicio para obtener todas las explicaciones que necesite.